Cómo preparar el biberón de forma segura, por si tu fórmula acaba siendo retirada

Preparar bien el biberón no es alarmar, es cuidar. Te explicamos cómo hacerlo de forma segura y reducir riesgos evitables cuando usas leche de fórmula.

Armando BastidaArmando Bastida6 min de lectura
Cómo preparar el biberón de forma segura, por si tu fórmula acaba siendo retirada

Hace 20 días os informábamos de que Nestlé había retirado varios lotes de fórmula para bebés en España, por la contaminación con una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus. En días posteriores, la retirada se extendió a decenas de países, y también a productos de otros fabricantes, como las de la marca Damira o Almiron.

En Francia se han abierto investigaciones tras el fallecimiento de dos bebés que habían consumido fórmula de los lotes retirados, aunque hasta ahora no existe evidencia científica de una relación causal directa entre esos casos y la fórmula .

Entiendo que estas noticias preocupan profundamente, sobre todo a familias que están dando o van a dar fórmula a sus bebés. Por eso este post tiene dos objetivos claros:

  • Explicar qué está pasando con las retiradas y por qué ocurre.
  • Ofrecer una guía práctica y actualizada sobre cómo preparar el biberón de la forma más segura posible, basándonos en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras autoridades sanitarias internacionales.

¿Por qué se están retirando lotes de fórmula infantil?

Las retiradas se deben a la posible presencia de cereulide, una toxina producida por bacterias como Bacillus cereus que puede causar vómitos y diarrea en lactantes y adultos. Esta toxina es particularmente preocupante en productos destinados a bebés porque se consumen varias veces al día.

La investigación apunta a que la contaminación podría estar relacionada con un ingrediente añadido (un aceite rico en ácido araquidónico) que utilizan varias marcas en sus fórmulas.

Las autoridades sanitarias han actuado por precaución retirando lotes específicos del mercado. En muchos países puedes comprobar si tu producto está afectado mediante el número de lote que viene en la lata o envase y las indicaciones de la empresa o autoridad sanitaria local.

Cómo preparar el biberón de forma segura (recomendaciones prácticas)

Mientras se clarifica la situación y se retiran lotes problemáticos, es importante recordar que la forma de preparar el biberón puede influir en la seguridad de la alimentación si estás usando fórmula en polvo. Para bebés menores de 6 meses, y especialmente si son prematuros o de bajo peso, las recomendaciones más recientes de la OMS y otras agencias de salud pública aconsejan preparar el biberón con agua a 70°C o más para reducir el riesgo de que bacterias o toxinas sobrevivan en la mezcla final.

Es importante aclarar que, preparar el biberón con agua caliente, no elimina toxinas termoestables como el cereulide si ya estuvieran presentes en la fórmula.

Esta medida sirve para reducir el riesgo bacteriano por Salmonella o Cronobacter, que también han provocado retirada de lotes en años anteriores.

1. Higiene antes de todo

  • Lava tus manos con agua y jabón antes de preparar el biberón.
  • Asegúrate de que la superficie donde vas a preparar está limpia.
  • Lava el biberón y las tetinas con agua caliente y jabón lavaplatos, si no lo has hecho antes.

(No necesitas esterilizar a menos que así te lo recomiende tu pediatra; pero sí garantizar limpieza).

2. Calienta el agua hasta hervir

  • Lleva el agua —ya sea del grifo o embotellada— hasta ebullición.
  • Esto asegura que el agua alcance al menos los 100 °C, eliminando microorganismos que puedan estar presentes.

3. Deja que el agua baje a entre 70–90°C antes de mezclar

  • Según la evidencia disponible, mezclar la leche en polvo con agua a unos 70°C o más ayuda a inactivar posibles bacterias o toxinas que puedan estar en el polvo.

  • Después de hervir, el agua suele tardar unos minutos en bajar a esta temperatura. Por eso muchas guías recomiendan esperar aproximadamente 5–30 minutos tras retirar el agua del fuego para que esté en ese rango seguro antes de añadir el polvo.

4. Mezcla y enfría

  • Añade el polvo en la proporción que indique el fabricante (habitualmente 30 ml por cazo raso).
  • Mezcla y deja reposar 5 minutos la mezcla, para que la temperatura del agua actúe contra las posibles bacterias que pueda haber en el polvo.
  • Enfría el biberón bajo agua fría o con un baño de agua fría hasta que llegue a una temperatura segura para dárselo al bebé, o si lo prefieres, guárdalo en la nevera (puedes preparar el biberón para la siguiente toma, y así tener siempre un biberón ya preparado en la nevera).
  • A la hora calentar el biberón, puedes usar un calientabiberones, o bien sumergirlo en agua caliente. No se recomienda el uso de microondas, pues crea puntos muy calientes en la mezcla y podría provocar quemaduras al bebé.

5. Almacenamiento seguro

  • Tal y como acabo de explicar, un biberón bien preparado y enfriado puede conservarse en la nevera hasta 24 horas antes de dárselo al bebé.
  • Una vez servido al bebé, cualquier resto debe desecharse si han pasado más de 2 horas desde que se comenzó a dar.

¿Y si no puedes calentar el agua a 70 °C?

La OMS también proporciona opciones en contextos donde no se puede calentar el agua a esa temperatura:

  • Utilizar preparados líquidos estériles si están disponibles.
  • Preparar el biberón con agua potable limpia a temperatura ambiente y administrarlo de inmediato sin almacenarlo.

  • Las tomas hechas con agua a menos de 70 °C deben usarse al momento y no guardarse más tarde en la nevera.
  • Desechar cualquier resto pasadas 2 horas desde la preparación.

Estas recomendaciones están pensadas para situaciones en las que no es posible disponer de agua a alta temperatura, pero no sustituyen la práctica ideal cuando sí es posible acceder a ella.

No entres en pánico, pero sí actúa con responsabilidad

Es natural sentir preocupación cuando escuchamos noticias de retiradas masivas de fórmula o de investigaciones por fallecimientos de bebés. Hasta ahora, las autoridades sanitarias han sido claras en que no existe una prueba científica que relacione directamente esas muertes con la fórmula retirada. Sin embargo, estas situaciones nos recuerdan dos cosas:

  1. Revisar los productos que tenemos en casa y comprobar si forman parte del lote retirado siguiendo las instrucciones de la marca o autoridad sanitaria local.
  2. Preparar los biberones de forma segura, siguiendo las guías basadas en evidencia para reducir riesgos evitables.

Como siempre, si tienes dudas específicas sobre la alimentación de tu bebé, puedes consultarnos en la Tribu CSC, o puedes hablar con tu pediatra, para ofrecerte orientación personalizada.

En resumen

Por si quieres tenerla a mano, hemos preparado esta infografía que explica al detalle cómo preparar de manera segura los biberones cuando la fórmula es en polvo:

Y recuerda que, si quieres saber más cosas sobre la alimentación con biberón, tienes a tu disposición el curso "Cómo alimentar al bebé con biberón", en el que os hablo de este tema, pero también de las tetinas, la postura y posición al darlo, y muchas otras cuestiones.