Cada vez queda menos para que llegue
la Navidad y los niños están cada vez más expectantes. Muchos de ellos están haciendo los últimos ensayos del concierto que darán en el cole o en la escuela infantil, y están
repasando catálogos y anuncios, tratando de poner orden en su mente a todo lo que podrían pedir, sin acabar de decidirse.
En mi casa nunca hemos sido muy fans de las cartas porque los niños
tienden a hacer un listado de la compra y eso resta, en cierto modo, gracia al asunto. Siempre hemos considerado que era mejor preguntar y que nos dijeran de viva voz aquello que más ilusión les hacía.
Sin embargo, si escribes con ellos la carta, puedes conseguir que además de bonito, sea algo con más contenido y valores.
Por eso hemos querido ofrecer
una carta exclusiva de Criar con Sentido Común con el espacio suficiente para que les ayudéis a redactarla y, como digo, no sea una mera lista que podría escribir cualquier niño.
¿Y qué podemos escribir?
Pues un montón de cosas que pueden enseñar a los niños y niñas cómo podemos dirigirnos a otras personas, e incluso
cómo agradecer algo que aún está por suceder.

Ya sabéis, después del
"Queridos Reyes Magos" se pueden añadir
algunas anécdotas o
logros que los niños les quieran contar, que no tiene por qué ser aquello de "como me he portado bien quiero que me traigas"..., para evitar que caigan en la sensación de que
los regalos son premios, cuando no lo son.
Luego pueden dar gracias por el detalle de
querer hacer felices a los niños a cambio de nada (se supone que el espíritu de la Navidad es algo parecido a esto, ¿no?), y contar un poco cuáles podrían ser sus preferencias, teniendo siempre en cuenta que
no tienen por qué traer todo lo que les piden y que a menudo
regalan cosas que no están en la carta, porque al final el acto de regalar tiene que tener también un poco del
deseo de sorprender.
Si les cuentas cosas, te responden...
No sé si en vuestras casas pasaba, pero en la mía
los Reyes respondían. A veces lo hacían antes del día 6 de Enero para contarnos que no eran capaces de encontrar algún juguete concreto, pero que pondrían su magia a actuar para que nuestros padres lo pudieran conseguir por nuestro cumpleaños.
Otras veces, simplemente, nos dejaban
una carta el día 6 de enero y también nos contaban anécdotas y nos agradecían nuestras palabras.
Por eso dentro de unos días os ofreceremos
una segunda carta y un texto que podréis usar como modelo, por si queréis hacerlo en casa con vuestros peques.
Por cierto, en estos días os ofreceremos en
nuestro canal de YouTube un vídeo con varios consejos para evitar que
la Navidad acabe convirtiéndose en
una época de consumo y poco más para los niños y niñas.
Estad atentos porque
las cartas que escribimos a los Reyes tienen un papel importante, como ya os he explicado en este texto, y como os contaré en dicho vídeo.
¿Y la carta?
¡Perdón! Tanto hablar y aún no os la he compartido. Podéis descargarla
aquí para imprimirla (o arriba, pulsando la imagen de la carta) y que os sirva de base para que
la Navidad sea algo mucho más mágico y con más valores que el simple hecho de pedir y recibir. ¿No creéis?